Un segundo coche en casa

En ocasiones surgen circunstancias que obligan a tener que comprar un segundo coche en casa sin tener planificado hacerlo. Un cambio en el trabajo que hace que a partir de ahora ambos miembros e la pareja tengan que conducir cada día, un hijo que necesita del vehículo para trabajar o para ir a sus clases o circunstancias que hagan necesario que en el hogar haya siempre un coche disponible para poder usarse.

El segundo vehículo es algo habitual cuando se tienen hijos que, llegados a cierta edad comienzan a conducir y a tener necesidades de desplazamiento por diferentes causas. Quizás hasta aquel momento con un coche en la familia era suficiente, bien porque los padres trabajaban cerca de casa o bien porque tenían transporte público para hacerlo.

En muchos casos, el coche familiar pasa a ser el segundo vehículo, siendo utilizado por quién debe de recorrer menos kilómetros al mes y se compra un coche nuevo o semi nuevo que pasa a ser el vehículo de quién conduce más distancias. Pero si ya se tiene un coche nuevo que se ha comprado hace poco, ¿realmente vale la pena el esfuerzo de tener dos vehículos recién comprados?

Contar con un segundo coche tiene ventajas, pero hay que tener en cuenta todos los gastos. No se trata tan solo de lo que cueste el vehículo en sí mismo, sino de su mantenimiento. Las revisiones, los cambios de aceite, las posibles reparaciones que puedan surgir, el pago del rodaje o el pago del seguro obligatorio son algunos de los gastos qu conlleva tener un coche.

Por eso, en estos casos, lo mejor suele ser recurrir a un vehículo de segunda mano, como un Seat barato, que nos haga el trabajo pero sin meternos en un gasto demasiado grande de forma inesperada. Pagar las letras de dos coches nuevos puede ser un gasto excesivo para cualquier familia, sobre todo sumando los gastos ya mencionados, mientras que un vehículo usado puede comprarse por poco dinero.

Aunque ahorrar es importante, también lo es comprar algo de calidad que dure y que esté en buen estado. Por eso es recomendable adquirir el coche de segunda mano en un establecimiento de compra/ venta de vehículos en el que podremos contar con las garantías legales correspondientes. Allí también podremos elegir entre diferentes modelos el que mejor se adapte a lo que necesitamos en ese momento.

Escoge el primer coche para tu hijo

Si tu hijo ya tiene el carnet de conducir, quizás quieras regalarle su primer coche. Lo primero que tendrás que decidir es si adquirir uno nuevo o uno de segunda mano. Para un principiante seguramente lo más adecuado sea un vehículo usado pero en muy buenas condiciones. Las razones son bastante evidentes:

-Cuando se acaba de sacar el permiso de conducir lo normal es que todavía no se sepa manejar el coche con soltura. Esto hace que no se cuide demasiado el motor, maltratando por ejemplo el embrague o dando muchos acelerones totalmente innecesarios.

-Tampoco se tiene la soltura para maniobrar que se adquiere con la práctica, por lo que las probabilidades de darle al coche toques de aparcamiento o rozarlo con una columna en un parking son bastante elevadas. Si esto sucede con un coche de segunda mano el disgusto siempre es bastante menor que si se trata de un coche nuevo.

-En algunos casos, los padres quieren regalarle un coche que sea seguro a sus hijos, pero no quieren comprarle un coche nuevo porque supone una inversión demasiado alta y creen que es algo que puede comprar más adelante su hijo si así lo desea.

Una vez que se tiene claro que se busca Coche ourense de segunda mano, llega la hora de decidir el modelo. Aquí, lo más aconsejable es dejar que la persona que va a conducirlo tenga algo que decir.

Evidentemente, los padres pueden fijar un presupuesto y dar una opinión, ya que si el hijo es joven es fácil que se deje deslumbrar más por la línea del coche o por que sea un modelo de moda entre los de su edad que por otros factores como el que sea seguro o que tenga una buena relación calidad precio.

Las negociaciones son a menudo un tanto duras y hay más de un tira y afloja, pero dado que la oferta de segunda mano suele ser bastante amplia, al final se encontrará un coche que pueda convencer a ambas partes.

Esto es algo que hay que tener presente, especialmente cuando padres o hijos se obcecan con el que consideran el modelo perfecto, pero que disgusta profundamente a la otra parte.

En fin, la compra de un coche de segunda mano suele dar frutos en dos sentidos: por un lado, se consigue el vehículo que se estaba gustando convenciendo a ambas partes, por otro, se realiza un curso acelerado, casi un máster, en negociaciones intergeneracionales que seguro que resultará muy útil.