Cuatro éxitos de la teletienda que sigues usando hoy en día

La teletienda tv es famosa por anunciar todo tipo de productos, algunos de ellos tan raros y tan cómicos que acaban por comprarse solo para poder ver en persona cómo son y cómo funcionan. Pero entre tanto artículo de feria, incluidos los famosos artículos milagro, también ha habido grandes éxitos que tienen su utilidad y que siguen usándose hoy en día.

Estos son, quizás, los cuatro productos más famosos. Seguro que todo el mundo tiene o ha tenido al menos uno de ellos en casa o conoce a quién los tiene y los sigue usando. Incluso es más que posible que alguno de estos artículos estén en tu lista para regalar estas Navidades.

-Las almohadas cervicales. Desde aquellas famosas almohadas mariposa cervical hasta las actuales ha habido mucho cambios. La forma y altura de las almohadas se ha ido modificando para que puedan usarse las fundas convencionales, pero siguen vendiéndose este tipo de productos.

Desde la llegada de las almohadas de viscoelástica han caído las ventas de las cervicales, pero podemos verlas en prácticamente todas las tiendas e incluso marcas muy prestigiosas han acabado realizando sus propias y caras versiones.

-La batamanta. Algo tan fácil cómo ponerse la bata al revés para no tener demasiado calor en la espalda pero estar protegidos por delante y que no queden los brazos al aire como sucede con las mantas convencionales. La batamanta ha demostrado que es realmente práctica y que además se puede quitar rápidamente, por lo que no hay que abrir la puerta de casa con pintas raras.

Hoy puedes encontrar la batamanta en cualquier tienda, no solo en la teletienda o en los bazares chinos, que es donde parece que van a parar todos los excedentes de los productos que ya han dejado de estar de moda.

-Los amplificadores auditivos. No son audífonos, tan solo amplifican el sonido. Este es el motivo por el que mucha gente un poco dura de oído los compra para poder ver la televisión de noche sin despertar a todo el edificio. Eso sí, mejor no comas galletas viendo tu película favorita, porque los crujidos en tu boca también los escucharás amplificados.

-La cama hinchable para invitados. Otro éxito que seguimos comprando porque ha demostrado ser útil. Una cama barata que a diferencia de las colchonetas que había antes, es suficientemente alta como para poder usarla con comodidad. Las versiones de calidad, que no pierden aire a mitad de la noche, son las que han triunfado.

Esta casa es una ruina

Miro mi nueva casa y pienso en aquella película protagonizada por Tom Hanks y titulada ¡Esta casa es una ruina! Es una comedia de los 80 que me hizo bastante gracia en su día y envejeció bastante bien, al contrario que otros títulos de aquella década. En dicha película, la pareja protagonista es timada por unos vendedores y acaban comprando una gran casa de estilo colonial… que es una verdadera ruina. Pero se lo toman con serenidad y deciden rehabilitar la casa… durante mucho tiempo.

En ¡Esta casa es una ruina! el encargado de obra siempre les repite “2 semanas” a la pregunta de cuánto tiempo queda para terminar las obras. En nuestro caso, no tenemos encargado de obra. Somos nosotros mismos los que nos repetimos que quedan 2 semanas cuando echamos un vistazo a nuestro alrededor y comprobamos que todo está manga por hombro.

Uno de los problemas reside en que los otros pisos en los que habíamos estado antes tenían muebles. Y aquí nos ha tocado comprar casi todos los muebles. No teníamos ni colchones y somieres, por ejemplo. Dos de las tres habitaciones van a ser dormitorios, por lo que necesitamos dos cosas de casi todo. Además del gasto que supone, conlleva mucho tiempo.

Y es que se da la circunstancia de que no somos personas muy decididas. Nos gusta mirar y remirar hasta dar con la tecla, como se suele decir. Nunca compramos lo primero que vemos. En otras circunstancias esto tiene un innegable beneficio, pero cuando se trata de llenar una casa de muebles, la cosa se complica.

Por ejemplo, en el caso de los colchones y somieres ya hemos estado bastante tiempo. Para mí el colchón es un tema esencial. Sé lo que es dormir durante años en un colchón incómodo y no pienso repetir la experiencia. Pero hoy en día existen tanta variedades que uno sabe qué hacer. Y así con todo: de todo hay multitud de opciones.

Yo creo que es uno de los problemas de la actualidad a todos los niveles: hay demasiada oferta de todo, demasiados tipos de yogures… y demasiados tipos de colchones. Pero en fin, no nos queda otra opción que hacernos expertos en muebles y complementos de hogar si queremos que esta casa deje de ser una ruina…