Reformar un piso para alquilar

Cuando se tiene un piso que se desea alquilar y se quiere obtener dinero por él debe de estar en buen estado. Un piso que causa una buena impresión vale mucho más y no es solo el dinero que pueda dar todos los meses, es que también tendrá mayor demanda, estará mucho menos tiempo sin alquilar y se podrá seleccionar más a quién se le alquila, exigiendo unas garantías que no se pueden pedir si el piso no se ve en buen estado.

Para conseguir que tu piso cause la mejor impresión lo mejor es recurrir a empresas de reformas hogar para que le hagan un buen lavado de cara a la vivienda. Lo primero es reformar el baño y la cocina, ya que aquí es donde más se van a fijar. Un alicatado anticuado y pasado de moda, aunque esté en buen estado, estará bajando valor a la casa.

Un baño y una cocina modernos, funcionales y sencillos no serán excesivamente caros pero estarán mejorando mucho el piso. Una mano de pintura puede hacer el resto. Solo en caso de que los suelos de la casa estén muy deteriorados o de que busquemos realmente pedir una buena cantidad por la casa podemos pensar en cambiarlo. La tarima flotante es una opción que resulta muy bonita y que no cuesta demasiado dinero.

La empresa de reformas puede ayudarnos a ahorrar dándonos consejos sobre materiales económicos que pueden salir muy bien de precio y dar una imagen perfecta. Por ejemplo, se puede poner en la cocina un suelo de vinilo de pegar que es muy económico y ofrece una imagen impecable, imitando a materiales como la madera.

Si el suelo de vinilo es de calidad tiene una garantía de hasta veinte años, así que hablamos de materiales resistentes que pueden mantenerse bonitos para mucho tiempo. En el caso del baño es preferible invertir un poco más y colocar un suelo de cerámica ya que es donde más agua va a caer.

Una manera de ahorrar en el baño es colocando bañera en lugar de ducha, con una cortina moderna y bonita que aporte a la decoración del cuarto de baño. La gente que alquila es principalmente gente joven, por lo que no le dará tanta importancia al hecho de que no haya una ducha. Si la bañera se ve nueva y bonita puede quedar perfecta en el cuarto de baño.

Crea tus propias mochilas personalizadas

Crear una mochila personalizada es mucho más fácil de lo que puedas imaginar, solo necesitas la foto o fotos con las que quieras personalizarlas, una impresora en color de las que hay en cualquier casa, papel transfer, una tela lisa de algodón para coser la mochila y cordon algodon. Una máquina de coser hará que todo sea más fácil pero no es imprescindible.

El primer paso es tan sencillo como cortar un rectángulo de tela para la mochila. El tamaño dependerá de cómo de grande queramos que sea al final. Es preferible que sea pequeña, ya que no le vamos a dar fondo y no podremos cargarla con demasiadas cosas.

A continuación podemos usar las fotos para tratarlas con un programa informático y hacer una composición, o simplemente usar una imagen para la parte de la mochila que se verá al ponerla en la espalda. Se imprime la fotografía en papel transfer y de este modo ya está listo para pasarlo a la mochila.

Se dobla la tela en dos de modo que el revés quede hacia afuera. Si la tela es igual por los dos lados, no importará. Se cosen ambos lados dejando un borde arriba de más o menos cuatro dedos de espesor. Cada uno de los bordes de arriba se dobla sobre sí mismo y se cose, excepto en los extremos, para poder pasar un cordón y fruncir la bolsa sin problemas.

En la parte de debajo de la mochila hay que colocar una trabilla en cada lado, en la costura. Tal como está colocada la tela esta debe de ir hacia adentro. Se tiene que colocar antes de coser para que la unión quede en la costura y no se vea al darle la vuelta a la tela.

Se le da la vuelta a la tela y tendremos lista la mochila. Ahora es el momento de personalizarla. Se coloca el papel transfer donde se quiera que vaya el dibujo y se aplica la plancha caliente según las instrucciones del papel, ya que no todos reaccionan de la misma manera.

Una vez que la imagen ya está bien transferida se retira el papel y se espera a que enfríe antes de seguir trabajando. Cuando ya se puede manipular la bolsa se coloca el cordón pasándolo por el interior de los bordes superiores y por las trabillas para que se pueda utilizar a modo de mochila.

Okupas en casa, un problema muy actual

Cuando se tiene un piso que no se utiliza uno de los riesgos más serios que se corre hoy en día es que pueda ser ocupado de manera ilegal por gente que se niegue a salir de la casa. En estos casos, el propietario queda en un verdadero estado de indefensión ya que puede denunciar y sabe que acabará ganando, pero el proceso puede ser muy largo y cansino y mientras se produce una sentencia favorable quizás el piso esté siendo destrozado por sus ocupantes, a los cuales les importará muy poco conservarlo en buen estado.

Ante este problema algunos propietarios optan por esperar a que los ocupantes del piso lo dejen durante un rato para buscar a un cerrajero en madrid y cambiar la cerradura de la casa, recuperándola de este modo. Pero normalmente no es tan sencillo. Como conocen esta posibilidad, la mayoría no dejan jamás la casa sola y si el propietario trata de entrar a la fuerza y echarlos puede ser detenido al momento.

Una verdadera ironía, ya que el propietario puede acabar en el calabozo por querer entrar en una vivienda que es suya y que jamás cedió a la gente que está dentro en ese momento. Mientras, la ley ampara a esos ocupantes ilegales, permitiéndoles seguir dentro o, lo que es lo mismo, impidiendo que se les eche. Y todo puede seguir así durante muchos meses, hasta que acaba habiendo sentencia y la policía puede actuar.

Incluso hemos podido enterarnos de casos en los que los ocupantes ilegales piden dinero a los legítimos propietarios a cambio de marcharse y devolverles una casa totalmente deteriorada y saqueada. Un chantaje en toda regla al que algunos acaban cediendo para poder recuperar su vivienda y arreglarla porque la necesitan de manera urgente. Incluso hay personas que se dedican a realizar estas ocupaciones para poder obtener dinero de los diferentes propietarios.

Entonces, ¿qué se puede hacer para evitar una ocupación ilegal de la vivienda? Es imposible evitarlo al cien por cien, pero se puede tratar de evitar visitando la casa con frecuencia. Si no se va a usar la casa durante mucho tiempo se puede alquilar a una persona de confianza, incluso a un precio simbólico para que la cuide y no esté vacía. De este modo, cuando la necesitemos nos la devolverán sin problema y además la conservarán en buen estado.