Ruta para escapar a la Isla de Ons desde Vigo

Vivir aquí tiene ventajas innegables, y tener el Parque Nacional de las Islas Atlánticas a tiro de piedra es, sin duda, una de las mayores. Aunque las Cíes suelen llevarse gran parte de la fama internacional y acaparan las portadas, reconozco que tengo una debilidad especial por la Isla de Ons. Es un entorno más salvaje, más auténtico y, seamos sinceros, la gastronomía local justifica por sí sola el viaje. Cada vez que decido desconectar del asfalto, de los proyectos y de las pantallas, organizar esta escapada se convierte en mi pequeño ritual.

A lo largo de los años, he perfeccionado la logística de como ir a ons desde Vigo sea un trámite sin fricciones. Aquí te cuento cómo lo organizo.

El salvoconducto indispensable: La autorización

Antes de pensar siquiera en pisar el barco, hay que lidiar con un pequeño trámite. Si algo he aprendido gestionando y planificando el día a día, es que la previsión te ahorra muchos dolores de cabeza. Ons tiene un cupo diario de visitantes muy estricto para proteger su ecosistema. Por eso, mi primer paso siempre es entrar en la web oficial de la Xunta de Galicia. Con unos pocos clics, solicito el permiso gratuito de visitante. Al instante obtienes un código QR que es, literalmente, la llave de la isla. Sin él, no te dejarán embarcar.

La travesía: De la Estación Marítima al océano

Con el QR asegurado en el móvil, paso a comprar los billetes. Desde el puerto de Vigo operan navieras clásicas como Mar de Ons o Piratas de Nabia. Siempre adquiero los pases de forma online con antelación, cerrando los horarios de ida y vuelta para no llevarme sorpresas de última hora.

El día de la excursión, me acerco a la Estación Marítima de Ría. El trayecto desde nuestra ciudad es una auténtica gozada visual: dura aproximadamente una hora y media. El catamarán sale de la ría de Vigo, bordea toda la escarpada costa de O Morrazo, y finalmente se adentra en la ría de Pontevedra. Es el momento perfecto para ponerse los auriculares, sentir la brisa atlántica en cubierta y empezar a bajar revoluciones.

Aterrizaje en la isla: Senderismo y gastronomía

Al desembarcar en el pequeño muelle de As Dornas, el cambio de ritmo es inmediato. Mi plan perfecto siempre se divide en dos fases: explorar y reponer fuerzas. La isla ofrece varias rutas maravillosas, pero mi favorita es la que sube hasta el Faro y luego bordea los imponentes acantilados de la cara oeste, donde el mar rompe con una fuerza sobrecogedora. Si el calor aprieta, un desvío hacia la espectacular playa de Melide es obligatorio, aunque hay que ser valiente para sumergirse en sus aguas gélidas.

Después del esfuerzo físico, la parada en uno de los restaurantes del núcleo poblado no es negociable. Saborear una ración de polbo á illa (pulpo al estilo de la isla) acompañado de un buen vino blanco gallego es el cierre perfecto. Regresar a Vigo al atardecer, con el sol cayendo sobre las islas y el salitre en la piel, es la mejor recarga de energía posible. Es un viaje logísticamente sencillo, pero que exige tener los pasos claros.

Todo lo que debes saber antes de organizar tu escapada

Las Islas Cíes son, sin lugar a dudas, uno de los destinos más deseados de toda Galicia, y uno de los puntos de partida más cómodos para visitarlas es Sanxenxo. Si estás planeando tu escapada, esto es todo lo que necesitas saber para comprar billetes Islas Cíes desde Sanxenxo sin contratiempos.

¿Por qué elegir Sanxenxo como punto de partida?

Sanxenxo es uno de los principales núcleos turísticos de las Rías Baixas, con buena conexión por carretera, amplia oferta de alojamiento y, lo más importante para esta escapada, salidas regulares de barco hacia el archipiélago. Esto convierte a esta localidad en una opción muy práctica si te alojas en la zona o llegas desde el sur de Pontevedra.

Cómo y cuándo comprar los billetes

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta es que el acceso a las Islas Cíes está limitado por un cupo diario de visitantes, regulado por el Parque Nacional. Esto significa que, especialmente en temporada alta, comprar billetes Islas Cíes desde Sanxenxo con antelación es prácticamente obligatorio, ya que las plazas suelen agotarse con varias semanas de margen en julio y agosto.

La compra se puede realizar online a través de las navieras autorizadas, indicando el número de pasajeros y la fecha deseada. Es recomendable tener alternativas de fecha por si tu primera opción ya está completa.

Documentación necesaria

Además del billete de barco, es necesario disponer de la autorización de acceso al Parque Nacional, un trámite gratuito y obligatorio que se gestiona de forma independiente al billete del barco. Conviene hacerlo con tiempo, ya que también tiene un cupo limitado.

Duración del trayecto y horarios

La travesía desde Sanxenxo hasta las Cíes suele rondar los 45 minutos, dependiendo de las condiciones del mar. En temporada alta hay varias salidas diarias, lo que permite organizar la visita en función de tus preferencias horarias.

Recomendaciones para el día de la visita

  • Lleva contigo tanto el billete del barco como la autorización del parque, en papel o formato digital.
  • Reserva con margen, especialmente si viajas en grupo.
  • Ten en cuenta que no hay establecimientos para comprar comida ni agua suficiente en la isla, salvo puntos muy concretos.
  • Planifica la hora de regreso con antelación.

Comprar billetes Islas Cíes desde Sanxenxo con tiempo es la mejor garantía para disfrutar sin estrés de uno de los archipiélagos más espectaculares de toda España, conocido por sus playas de aguas turquesas y su entorno totalmente protegido.

Mejores planes y escapadas al aire libre en la ría de Vigo

La ría gallega con mayor calado también es una de las más turísticas, y no solo gracias a sus villas marineras (Moaña, Cangas o Arcade) o a los museos, iglesias y monumentos de la Ciudad Olívica. También su patrimonio natural la convierte en una de las rías más populares entre los aficionados al turismo activo y de naturaleza. En este sentido, uno de sus «platos fuertes» es la excursion a las islas cies, archipiélago situado en su desembocadura, compuesto por las islas de Monteagudo, do Faro y San Martín.

Accesibles en barco, las Cíes alberga una impresionante biodiversidad marina y terrestre, con la colonia de gaviotas patiamarillas más grande de Europa. Pero sus visitantes no limitan su ocio a la ornitología o el submarinismo, pues aquí se practican también el senderismo, el kayak, la acampada y la observación de estrellas.

De vuelta en tierra firme, recorrer la senda del río Lagares o Senda Azul es toda una experiencia. Su itinerario transcurre por el paseo fluvial de Vigo, tocando todas las playas entre la isla de Toralla y el muelle de Bouzas: Canido, Fontaiña, Samil, Santa Baia, etcétera.

En el seno de la ría, el monte de A Guía atrae a los entusiastas del trekking con las rutas que serpentean por su falda y transitan por bosques de pinos y robles o derivan en arenales como A Punta. El viajero con inquietudes culturales no queda decepcionado, ya que la ermita de Nuestra Señora de las Nieves corona este monte.

Con sus ciento cincuenta metros, O Castro preside la ciudad de Vigo y sus alrededores. Las escapadas aquí se ven recompensadas por un entorno singular, con yacimientos castreños y fortificaciones medievales, sin mencionar los parques infantiles. Para el ciclista y el simple paseante, el parque de Castrelos —a quince minutos en coche de O Castro— está cruzado por numerosos caminos rodeados de jardines, bosquecillos y un estanque.

Deshojando la margarita

Cada vez preparamos con más tiempo lo que vamos a hacer en verano. A veces con demasiado tiempo, como si todo tuviese que estar fijado al milímetro lo que en ocasiones le resta un poco de alegría a las cosas. Pero cuando tienes hijos ya no puedes improvisar como antes. Por eso ya va siendo hora de preparar lo que vamos a hacer este verano. Y la pregunta principal es: ¿habrá viaje o no?

En los últimos cinco años siempre hemos hecho un viaje de verano con los niños. Siempre a un destino costero en España, pero nunca repitiendo. Además de eso, siempre vamos a Galicia, de donde es la familia de mi mujer. Entonces son vacaciones “dobles”: Galicia y el “otro” viaje. Durante estos días he estado pensando sobre la posibilidad de que este verano no haya ese otro viaje. Razones para ello hay bastantes. 

Por ejemplo, he pensado en ampliar un poco más de lo habitual nuestra estancia en Galicia. ¿Y si vamos a visitar las cies, por ejemplo, que nos quedan bastante cerca, y ese es nuestro destino playero del verano? Es cierto que mi mujer es la primera que valora ir a otro sitio en verano. Porque, aunque ella nació allí, cuando está en Galicia no se siente estrictamente de “vacaciones”. Y por eso siempre le gusta ir a otro sitio.

En cuanto a los niños, a ellos creo que les importa menos. Lo pasan muy bien de vacaciones en el pueblo. Todavía son relativamente pequeños y no tienen otras “inquietudes” más allá de jugar y jugar. Y en el pueblo tienen todo lo que necesitan. Pero es cierto que una visita a las cíes puede ser también una buena experiencia para ellos ya que se trata de un entorno muy especial.

Además, está la posibilidad de ir de camping que es algo que no hemos hecho desde hace unos años, y nunca con los niños. Así que seguro que sería una aventura para ellos. En los próximos días tomaremos una decisión definitiva, aunque ahora me inclino por quedarnos solo con Galicia.